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ZONA LIBRE DE COLÓN: SEGURIDAD, CONFIANZA Y GEOPOLÍTICA EN EL NUEVO BLINDAJE DEL COMERCIO INTERNACIONAL PANAMEÑO

Enviado por klee, el 28/05/2026

Escrito por: Glenda Bush.

La inauguración de los nuevos escáneres de tecnología de rayos X en la Zona Libre de Colón marcó mucho más que la incorporación de equipos de inspección no intrusiva. El acto evidenció una transformación profunda en la visión de seguridad logística del Estado panameño y dejó claro que Panamá busca consolidarse no solo como una plataforma comercial eficiente, sino también como una plataforma segura, confiable y alineada con los estándares internacionales del comercio moderno.

Los discursos pronunciados durante la ceremonia permiten identificar una narrativa común: seguridad, cooperación internacional, modernización tecnológica y fortalecimiento institucional.

Sin embargo, uno de los elementos más relevantes del evento fue la coincidencia estratégica entre el mensaje del Gobierno panameño y la posición expresada por el embajador de los Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera.

Su intervención tuvo un peso particularmente importante porque colocó a Panamá dentro del mapa hemisférico de seguridad comercial y logística.

El embajador fue claro al señalar que casi tres cuartas partes de los buques que transitan por el Canal de Panamá viajan hacia o desde puertos estadounidenses y que aproximadamente el 30 % de la carga marítima con destino a Estados Unidos pasa por territorio panameño.

Ese dato no es menor.

Desde la óptica de seguridad internacional, significa que Panamá no solamente administra una plataforma logística de relevancia regional, sino una infraestructura crítica para las cadenas de suministro hemisféricas y para la estabilidad del comercio internacional.

Precisamente por ello, el diplomático estadounidense advirtió que esas mismas rutas estratégicas también son utilizadas por redes criminales para el tráfico ilícito de drogas, armas, dinero y tecnología ilegal.

La valoración del embajador introduce un aspecto esencial: la seguridad logística ya no puede analizarse únicamente desde una perspectiva aduanera o comercial; hoy forma parte de la seguridad nacional y hemisférica.

En ese sentido, la cooperación entre Panamá y Estados Unidos adquiere una dimensión mucho más amplia que una simple donación tecnológica.

Los escáneres inaugurados representan una herramienta concreta dentro de una estrategia regional de contención del crimen organizado transnacional.

El propio embajador definió los equipos como “símbolos de confianza”, destacando la confianza de Estados Unidos en el liderazgo de Panamá para enfrentar amenazas vinculadas al comercio ilícito.

Ese respaldo internacional tiene un impacto directo sobre la reputación logística del país.

En el comercio global moderno, la confianza institucional y la seguridad operativa son factores determinantes para atraer inversión, establecer centros regionales de distribución y garantizar la permanencia de cadenas internacionales de suministro.

Por su parte, el discurso del ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, en representación del presidente José Raúl Mulino, permitió entender que el tema ya forma parte de una política de Estado.

Su intervención dejó claro que la administración Mulino considera el combate al crimen organizado como una prioridad estratégica nacional y entiende que la modernización tecnológica es indispensable para enfrentar estructuras criminales altamente sofisticadas y transnacionales.

El ministro destacó además que los nuevos sistemas permiten fortalecer los controles sin afectar la fluidez del comercio legítimo, un aspecto clave para cualquier hub logístico competitivo.

Ese equilibrio entre seguridad y facilitación comercial es precisamente uno de los grandes desafíos de los principales centros logísticos del mundo.

Y Panamá parece estar avanzando hacia un modelo de seguridad inteligente basado en análisis de riesgo, monitoreo centralizado y control preventivo.

La directora general de Aduanas, Soraya Valdivieso, reforzó esta visión con cifras y resultados concretos: expansión del escaneo de carga, fortalecimiento de la capacidad de análisis de riesgo, digitalización de procesos y rehabilitación de infraestructura operativa que se encontraba abandonada.

Especialmente relevante fue el dato de que Panamá pasó de escanear menos del 10 % de la carga de exportación y reexportación a implementar controles mucho más amplios y sistemáticos en puntos estratégicos del país.

Desde la perspectiva técnica, esto representa un cambio estructural en la capacidad de fiscalización del Estado.

La gerente general de la Zona Libre de Colón, Luisa Napolitano, complementó esa visión conectando directamente la seguridad con la competitividad económica.

Su mensaje dejó claro que la expansión comercial, la llegada de nuevas empresas y el desarrollo futuro de la Zona Libre requieren estándares internacionales de cumplimiento, trazabilidad y transparencia cada vez más elevados.

Ese enfoque es coherente con las nuevas dinámicas del comercio mundial.

Actualmente, las empresas multinacionales evalúan no solamente incentivos fiscales o ventajas geográficas, sino también la capacidad de los países para proteger cadenas de suministro, prevenir contaminación de carga y garantizar estabilidad operativa.

En otras palabras, la seguridad se ha convertido en un activo económico estratégico.

Otro aspecto particularmente significativo del evento fue el nivel de coordinación interinstitucional evidenciado entre Aduanas, Zona Libre de Colón, Ministerio Público, Policía Nacional, SENAN, Unidad de Análisis Financiero, autoridades sanitarias y organismos internacionales de cooperación.

La seguridad del comercio internacional ya no depende exclusivamente de una institución aislada. Requiere interoperabilidad, intercambio de inteligencia y respuestas coordinadas entre múltiples entidades.

Y precisamente esa parece ser la ruta que Panamá intenta consolidar.

La administración del presidente José Raúl Mulino está enviando un mensaje claro: Panamá quiere proteger su posición como principal hub logístico de la región mediante tecnología, cooperación internacional, fortalecimiento institucional y una política activa de combate contra el crimen organizado.

El reto hacia adelante será sostener esta modernización en el tiempo, profundizar la digitalización, fortalecer el recurso humano y consolidar la integración tecnológica entre todas las instituciones involucradas.

Pero el mensaje político y estratégico ya quedó establecido.

Panamá entiende que la seguridad del comercio internacional no es un elemento accesorio de la competitividad logística, sino uno de los pilares fundamentales sobre los cuales se construirá el futuro de su plataforma comercial.Val